miércoles, 10 de abril de 2013

PLANO DEL JARDÍN

Se refleja la ubicación de las especies plantadas en los espacios del patio del colegio   
 



Se refleja la ubicación de todas las especies plantadas alrrededor del edificio central.


Plano del jardín

Efectuar una toma de contacto, análisis y medición de los elementos con los que contamos resulta fundamental. Se deberá reflejar toda esta información en el plano de la parcela, ubicando los elementos que se decidan mantener o modificar con sus medidas y aspectos relevantes, e indicando lo que se decida eliminar.
El plano del jardín se debe realizar a escala. El plano no tiene que ser bonito de momento, sino preciso y fácil de interpretar. Todos los elementos que se incluyan deben ubicarse de forma precisa respetando medidas y distancias entre sí.
Para analizar las diferencias de altura o nivel del terreno se pueden utilizar unas estacas o palos, una cuerda y un nivel de burbuja. Para tomar las medidas de los distintos elementos y de sus distancias entre sí, se puede utilizar un metro plegable de 5 metros o más.
En el plano del jardín deberemos incluir: 

Elementos que rodean el jardín. Nuestro jardín puede estar rodeado por otras parcelas con árboles, vallas, edificios, parques, etc. Todos estos elementos pueden resultar visibles desde nuestro jardín y debemos adaptar el diseño del jardín de forma que se aprovechen los elementos que aporten aspectos positivos al jardín y se reduzca la visibilidad y limitaciones de los elementos negativos.
Los elementos antiestéticos distantes se suelen poder ocultar mediante árboles y arbustos. También se puede reducir el impacto de una estructura cercana bajando el nivel de una parte del jardín y elevando un muro o valla.
Para minimizar el efecto negativo de un muro o pared poco estético, se puede incluir vegetación, enredaderas, o cualquier elemento decorativo que desvíe la vista hacia un punto más atractivo.
Los árboles o vegetación de fondo, ayudan a dar mayor dimensión a un jardín, especialmente si se genera sensación de continuidad en el diseño.
Una vez analizados todos los elementos exteriores, se debe medir su influencia en el jardín, indicando en el plano del jardín su situación, dimensión y sombras o corrientes de aire que generen en el jardín, así como cualquier otro aspecto que pueda influir en el futuro diseño.

Elementos dentro del jardín.  En cualquier caso, habrá qué analizar las características y elementos existentes y valorar cuáles se desean conservar y cuáles no:

El edificio. Es un elemento clave. Su estilo, diseño y medidas deben estar presentes en la planificación del jardín.

Caminos o senderos del jardín. Conservar los caminos o senderos ya existentes es muy importante y tenerlos en cuenta para que no interfieran y no nos molesten para realizar otras actividades.

Árboles y arbustos en el jardín. Estas plantas dan al jardín un aspecto de madurez y unidad que se tardaría años en conseguir con ejemplares nuevos. A menos que interfieran mucho con el nuevo diseño, lo más apropiado es mantener los árboles y arbustos existentes sin ni siquiera cambiarlos de sitio.


Suelo del jardín. Es un elemento clave a analizar en detalle antes de iniciar el diseño del jardín. Las características de la tierra influyen de manera determinante en la selección de plantas y su desarrollo en el jardín.
Las principales características a valorar en un suelo son el pH, la textura, la presencia de materia orgánica y fertilidad. Estas características del suelo te indicarán las plantas que mejor van a crecer en tu jardín y las labores de mantenimiento que deberás realizar (riego, abonado,…). Pero además, su conocimiento previo te dará la oportunidad de realizar mejoras del suelo en caso necesario.
Nosotros mismos podemos realizar un sencillo análisis del suelo.

Microclima del jardín. El jardín, por la región donde está ubicado, estará afectado por unas condiciones climáticas que conviene tener muy en cuenta al iniciar la planificación del diseño. Analiza las temperaturas máximas, medias y mínimas que se registran en la zona, la pluviometría mensual, intensidad de los vientos, frecuencia de otros fenómenos climatológicos como nevadas, heladas, nieblas, lluvias torrenciales,… Finalmente, podemos clasificar el jardín dentro de un tipo de clima.
Además, el clima del jardín se verá influido por su situación respecto al entorno que la rodea, edificios, árboles, montes, el río o mar cercano, … Indica en el plano la orientación de la parcela señalando con una flecha el norte. Toma nota de las áreas soleadas y sombrías de la parcela, de las zonas protegidas del viento y de las zonas donde tenderá a acumularse más humedad.



viernes, 5 de abril de 2013

LOS ALUMNOS DEL C.E.I.P.: ALMANZOR COLABORARON EN LAS ACTIVIDADES DE REFORESTACIÓN EN LA DEHESA DE NAVALMORAL DE LA MATA





Se trata de una actividad de educación ambiental, dirigida a los alumnos,
 sobre la problemática y necesidad de conservación del ecosistema dehesa, dada la importancia que tiene para Extremadura.

Los objetivos de esta iniciativa son, fundamentalmente, sensibilizar a la comunidad educativa sobre la falta de arbolado, sobre todo joven, en la dehesa extremeña; reflexionar sobre los valores de este ecosistema; actuar para su mejora en el entorno más

 inmediato mediante la plantación de las especies presentes en la dehesa y buscar puntos
de interrelación educativa comarcal.
MONTAMOS EN TRACTOR

PLANTAMOS ROBLES...

ENCINAS...

ESTUVIMOS EN EL OBSERVATORIO DE AVES...



Los alumnos, una vez que se les da a conocer la situación de la dehesa y se les invita a reflexionar sobre su problemática, visitan la dehesa del centro donde realizan la práctica de densificación (plantación de árboles y arbustos) de especies autóctonas (encinas, quejigos, robles y alcornoques).

La actividad se desarrolló el 26 de febrero.

Para llevar a cabo esta iniciativa se cuenta con la colaboración, como monitores, de los alumnos de 2º de los Ciclos de Grado Medio y Grado Superior, coordinados por el profesorado implicado Amalia Sánchez y Gabriel Vidal.

jueves, 4 de abril de 2013

EL HUERTO ESCOLAR UN RECURSO DE AULA

El huerto escolar se ha convertido en un recurso más de aula, pues nace como una herramienta interdisciplinar, fomenta el trabajo en grupo y ofrece a los alumnos unos conocimientos más directos sobre los recursos naturales y su uso racional, los problemas ambientales y el esfuerzo y recompensa que supone el trabajo en el campo.
A través del C.P.R. De Navalmoral los maestros del C.E.I.P.: Almanzor se forman para trabajar el huerto con eficacia.
Entre los objetivos que se pretenden conseguir es que el profesorado conozca las funcionalidades del huerto como recursos  de aula, que reconozca y sea capaz de cultivar diferentes especies autóctonas y plantas hortículas y que adquiera nociones específicas para mantener y obtener una buena cosecha.
Los ponentes de dicha actividad fueron Gabriel Vidal y Amalia Sánchez profesores del C.F. del Medio Rural de Navalmoral de la Mata.
clases teóricas

clases prácticas

jueves, 21 de febrero de 2013

FÁBULAS



EL ÁRBOL AMIGO

Había una vez, en las afueras de un pueblo, un árbol enorme y hermoso que vivía regalando a todos los que se acercaban el frescor de su sombra, el aroma de sus flores y el increíble canto de los pájaros que anidaban entre sus ramas.
El árbol era querido por todos, pero especialmente por los niños, que trepaban por el tronco y se balanceaban entre las ramas con su complicidad complaciente. Si bien el árbol amaba a la gente, había un niño que era su preferido. Aparecía siempre al atardecer, cuando los otros se iban.
- Hola, amiguito -decía el árbol y con gran esfuerzo bajaba sus ramas al suelo para ayudar al niño a trepar, permitiéndole además cortar algunos de sus brotes verdes para hacerse una corona de hojas aunque el desgarro le doliera un poco. El chico se balanceaba con ganas y le contaba al árbol las cosas que le pasaban en casa.
Casi de un día para otro, el niño se volvió adolescente y dejó de visitar al árbol.
Pasó el tiempo…y de repente, una tarde, el árbol lo vio caminando a lo lejos y lo llamó con entusiasmo:
- Amigo…amigo…Ven, acércate… Cuanto hace que no vienes… Trepa y charlemos.
- No tengo tiempo para estupideces -dijo el muchacho.
- Pero…disfrutábamos tanto juntos cuando eras pequeño…
- Antes no sabía que se necesitaba dinero para vivir, ahora busco dinero. ¿Tienes dinero para darme?.
El árbol se entristeció un poco, pero se repuso enseguida.
- No tengo dinero, pero tengo mis ramas llenas de frutos. Podrías subir y llevarte algunos, venderlos y obtener el dinero que necesitas…
- Buena idea -dijo el muchacho y subió por la rama que el árbol le tendió para que trepara como cuando era chico.
Y arrancó todos los frutos del árbol, incluidos los que aún no estaban maduros.
Llenó con ellos una bolsa de arpillera y se fue al mercado. El árbol se sorprendió de que su amigo no le dijera ni gracias, pero dedujo que tendría urgencia por llegar antes de que cerraran los compradores.
Pasaron diez años hasta que el árbol vio pasar otra vez a su amigo. Era ya un adulto.
- ¡Qué grande estás -le dijo emocionado-; ven, sube como cuando eras niño, cuéntame de ti.
- No entiendes nada, como para trepar estoy yo…Lo que necesito es una casa. ¿Podrías acaso darme una?
El árbol pensó unos minutos.
- No, pero mis ramas son fuertes y elásticas. Podrías hacer una casa muy resistente con ellas.
El joven salió corriendo con la cara iluminada. Una hora más tarde, con una sierra cortó cada una de sus ramas, tanto las secas como las verdes. El árbol sintió el dolor, pero no se quejó. No quería que su amigo se sintiera culpable.
El árbol guardó silencio hasta que terminó la poda y después vio al joven alejarse esperando inútilmente una mirada o gesto de gratitud que nunca sucedió.
Con el tronco desnudo, el árbol se fue secando. Era demasiado viejo para hacer crecer nuevamente ramas y hojas que lo alimentaran. Quizás por eso, porque ya estaba viejo cuando lo vio venir años después, solamente dijo:
- Hola. ¿Qué necesitas esta vez?
- Quiero viajar. Pero,¿qué puedes tú hacer?. Ya no tienes ramas ni frutos que sirvan para vender.
- Qué importa hijo-dijo el árbol-, puedes cortar mi tronco…con él quizás consigas construir una canoa para recorrer el mundo a tus anchas.
- Buena idea-dijo el hombre.
Horas después volvió con un hacha y taló el árbol. Hizo una canoa y se fue.
Del viejo árbol quedó tan sólo el pequeño tocón a ras del suelo. Dicen que el árbol aún espera el regreso de su amigo para que le cuente de su viaje.
Nunca se dio cuenta de que ya no volvería.
El niño ha crecido, pero tristemente se ha vuelto un hombre de esos que nunca vuelven a donde no hay nada más para tomar.
El árbol espera, vacío, aunque sabe que no tiene nada más para dar.




 LAS ESTACIONES DE LA VIDA DE UN ÁRBOL


Había un hombre que tenia cuatro hijos y buscaba que aprendieran a no juzgar las cosas tan rápidamente.
  
Entonces envió a cada uno por turnos a ver un árbol de peras que estaba a una gran distancia. El primer hijo fue en el Invierno, el segundo en Primavera, el tercero en Verano y el hijo más joven en el Otoño.
Cuando todos ellos habían ido y regresado, los reunió y les pidió que escribieran lo que habían visto.
El primer hijo mencionó que el árbol era horrible, doblado y retorcido.
El segundo dijo que no, que estaba cubierto con brotes verdes y lleno de promesas.
El tercer hijo no estuvo de acuerdo, él dijo que estaba cargado de flores, que tenía aroma muy dulce y se veía muy hermoso, era la cosa mas llena de gracia que jamás había visto.
El ultimo de los hijos no estuvo de acuerdo con ninguno de ellos; dijo que estaba maduro y marchitándose de tanto fruto, lleno de vida y satisfacción.

 Entonces el hombre les explicó a sus hijos que todos tenían razón, porque ellos solo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol.
Les dijo a todos que no deben juzgar a un árbol, o a una persona, sólo por ver una de sus temporadas, y que la esencia de lo que son el placer, el regocijo y el amor que viene con la vida sólo puede medirse al final, cuando todas las estaciones han pasado.
Si te das por vencido en el invierno, habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano y la satisfacción del otoño.
MORALEJA: No dejes que el dolor de alguna estación destruya la dicha del resto. No juzgues a la vida sólo por una estación difícil. Persevera a través de las dificultades y malas rachas ... mejores tiempos vendrán...


martes, 5 de febrero de 2013

PARA REFLEXIONAR

Para reflexionar:

  Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu Africana. Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.

Cuando dio la señal para
que corrieran, todos los niños se tomaron 
de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo 
podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?

UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: 
Yo soy porque nosotros somos.